Sostenibilidad

  1. Usa bicicleta, transporte público o comparte el auto cuando lo utilices. Si ya lo haces puedes exigir más y mejores formas de movilidad en tu ciudad que nos beneficien todos.
  2. Compra frutas y verduras orgánicas (los fertilizantes y pesticidas suelen ser derivados del petróleo).
  3. Comprar productos de belleza (shampoo, jabón o maquillaje) elaborados con ingredientes naturales, no derivados del petróleo.
  4. Elige productos elaborados localmente. De esta manera se reduce el consumo de combustibles empleados para su transporte.
  5. Prefiere la ropa hecha de algodón orgánico y no de materiales derivados del petróleo.
  6. Viaja menos en avión.
  7. Demanda el uso de las energías renovables en lugar de los combustibles fósiles.
  8. Cambia tu calentador por uno solar.
  9. Aprovecha la energía solar. No sólo como luz natural, también como fuente para recargar tus aparatos, hay cargadores solares para muchas cosas como celulares, relojes, calculadoras, etc. ¡Busca el tuyo!
  10. No desperdicies energía. Apaga las luces que no utilices y desconecta los aparatos eléctricos.
  11. Cambia definitivamente los focos de bombilla por focos ahorradores.
  12. Tu refrigerador usa más energía que cualquier otro aparato en tu hogar pero éstos son los pasos para mantener su consumo de energía al mínimo:
  • Mantenerlo en entre 3 y 5°C, el congelador en entre -17 y -15°C.
  • Abre la puerta lo menos posible y por un corto periodo para conservar la energía.
  • No lo ubiques cerca de una fuente de calor.
  • Limpia los carretes del condensador que se encuentran detrás o debajo del refrigerador por lo menos una vez al año.
  1. Usa ollas de presión, pues gasta poca energía. Utiliza sartenes y ollas con fondo plano y con un diámetro superior al de la superficie de la parrilla, así la cocción será más rápida y ahorrarás energía.
  2. No precalientes el horno. Es innecesario. Además, apágalo 15 minutos antes, el calor que queda en el horno terminará la cocción.
  3. Elige productos que no estén envasados en plástico y recicla o reutiliza los envases.
  4. Sé un consumidor responsable. Consume sólo lo que necesitas y agota la vida útil de los productos, en otras palabras: reduce, reutiliza y recicla.
  5. También se un consumidor responsable de agua. No desperdicies este cada vez más escaso recurso y al mismo tiempo estarás ahorrando energía porque hacerla llegar a tu casa, tratarla y desecharla implica un gasto energético.
  6. No uses artículos desechables y exige una ley que los prohíba entrando aquí.
  7. Digamos no a los transgénicos. Ni en nuestro campo ni en nuestra mesa. Opta por productos frescos y naturales.
  8. Cambia el centro comercial por el mercado. Estarás comprando productos más frescos y seguros, sin transgénicos, además de apoyar a productores locales reactivando nuestra economía.
  9. Lee las etiquetas de los productos que compras. Si en la etiqueta encuentras alguno de estos ingredientes, cuidado, puede ser transgénico:
  • Soya: en forma de harina, proteína, aceites y grasas (a menudo se “esconden” detrás del concepto de aceites o grasas vegetales), emulgentes (lecitina-E322), mono y diglicéridos de ácidos grasos (E471) y ácidos grasos.
  • Maíz: en forma de harina, almidón, aceite, sémola, glucosa, jarabe de glucosa, fructosa, dextrosa, maltodextrina, isomaltosa, sorbitol (E420), caramelo (E150)Algodón: en forma de aceite proveniente de semillas
  • Canola: en forma de aceite.
  1. Prefiere los productos orgánicos y de comercio justo. Los productos orgánicos respetan el ambiente en su proceso de elaboración y son más sanos y seguros que los procesados de manera industrial.
  2. Evita los productos con muchos empaques o envolturas que acabarás tirando.
  3. Lleva contigo una bolsa de tela para que no utilices bolsas de plástico cuando hagas compras.
  4. Separa tus residuos al menos en orgánicos e inorgánicos y si es posible en reciclables (papel, aluminio, vidrio, cartón, tetrapack, etc).
  5. Convierte tu basura orgánica en composta.
  6. Que tener sexo también sea verde, usa ecolubricantes que sean a base de agua. Hoy en día existen muchas marcas que se dedican a la producción de lubricantes de agua, con diversos sabores y aromas. Te recomendamos que nunca uses lubricantes de petróleo, es decir, los de aceite o vaselina, por ejemplo.
  7. Si te gustan los juegos, evita los disfraces, ropa o accesorio de policloruro de vinilo, mejor conocido como PVC o vinilo, ya que genera algunos de los químicos más tóxicos que existen: las dioxinas y los furanos. Este material en los juguetes de los niños ha sido prohibido en muchos países y también se debería prohibir en juguetes sexuales. Opta por accesorios de materiales naturales como caucho o látex.
  8. Cama y “spanking” sustentable. Asegúrate que la madera de la cama en la que duermes y disfrutas del placer en pareja cada noche sean de madera certificada y reconocida por el Consejo de Manejo Forestal (Forest Stewardship Council o FSC, por sus siglas en inglés).
  9. Hablando de madera y de amor al planeta… cuida nuestros bosques. Apoya el ecoturismo en zonas boscosas y en general el manejo forestal sustentable; no maltrates los árboles y no provoques incendios si es que también te das una escapada romántica.
  10. Usa menos químicos y aprovecha las bondades de los productos naturales, cada ingrediente lo puedes encontrar en tiendas, mercados, farmacias, tlapalerías y ferreterías. ¡Solo debes saber cómo ocuparlos!
  11. Limpia con jabón puro que se biodegrada de manera segura y no es tóxico. Asegúrate de que sea sin esencias, colores sintéticos u otros aditivos.
  12. En lugar de disolventes tóxicos utiliza vinagre (5% ácido acético). Es un desinfectante suave, corta la grasa, limpia el vidrio, desodoriza y remueve los depósitos de calcio, manchas y acumulación de cera.
  13. Aprovecha el carbonato de sodio. Corta la grasa, desinfecta y suaviza el agua. No debe ser usado en aluminio.
  14. Otro uso que le puedes dar al bicarbonato de sodio es hacerlo trabajar como abrasivo en recetas alternativas, desodorizarte, para remover de manchas, pulir o suavizar tus telas.
  15. Olvídate de los plaguicidas industriales. Los plaguicidas naturales son más baratos, seguros y específicos. Aquí algunos que puedes ocupar:
  • Agua de tabaco: coloca un gran manojo de tabaco en 4 litros de agua caliente. Déjalo reposar por 24 horas. Aplícalo con una botella que tenga atomizador. Esta agua de tabaco puede ser venenosa para los humanos, así que tenla en un lugar seguro.
  • Chiles: Licúa 2 o 3 chiles picosos, ½ cebolla y un diente de ajo en 4 litros de agua, hiérvelos, déjalos remojar por dos días y cuélalos. Rocía esta mezcla en la zona afectada o para prevenir la llegada de nuevas plagas. Puedes congelar esta mezcla para usos futuros.
  • Ajo: Mezcla 4 litros de agua, 2 cucharadas (30 ml) de jugo de ajo (no uses polvo de ajo ya que éste puede quemar las plantas), 30 gramos de tierra diatómita (tierra de infusorios, ver abajo) y una cucharada de alcohol para frotamientos. Esta mezcla puede ser congelada para usos futuros.

 

Fuente:https://www.greenpeace.org/mexico/blog/1405/40-tips-para-cuidar-el-planeta/